Las vacaciones son un momento esperado para descansar y desconectar, pero si convives con un loro surge una pregunta inevitable: ¿qué hacer con él durante tu ausencia? Estas aves necesitan cuidados específicos y no siempre se adaptan fácilmente a los cambios.
Por eso, es importante conocer las distintas opciones disponibles y elegir la que mejor garantice su bienestar mientras disfruta de su viaje. ¿Qué opciones tenemos?
Veamos:
- Llevártelo de vacaciones
- Dejarlo a un familiar o cuidador particular experimentado
- Dejarlo en una guardería de mascotas
- Dejarlo en casa y que alguien lo visite para darle de comer
1. LLEVÁRTELO DE VACACIONES
Es una buena opción si tu loro está acostumbrado a viajar, es importante que en el lugar donde te hospedes admitan mascotas. También debes valorar si el ambiente será tranquilo o ruidoso, ya que los loros son animales que se estresan con facilidad y pueden inmunodeprimirse. Recuerda incluir a tu lorito en alguna actividad para que no pase tanto tiempo en casa, siempre y cuando esté entrenado, claro.
2. DEJARLO CON UN FAMILIAR O CUIDADOR
Es una de las opciones más recomendadas, ya que muchos loros no están acostumbrados a viajar; es mejor que se quede con una persona conocida o con experiencia que le pueda brindar un ambiente tranquilo y similar al que ha tenido contigo. En este caso es muy importante que dejes por escrito unas instrucciones detalladas del cuidado y alimentación que tiene tu lorito para que no le falte de nada durante tu ausencia y la persona responsable tenga todas las facilidades a su alcance.
Te regalo una plantilla que puedes utilizar para cuando necesites dejar a tu loro con una tercera persona.
También puedes encontrar la mía con las instrucciones de los cuidados que necesita mi lorito Floki, puede ayudarte a inspirarte.
3. DEJARLO EN UNA GUARDERÍA DE MASCOTAS
Es la opción que menos recomiendo, ya que en las guarderías suelen tener bastantes animales y la atención no es la misma; esto no significa que no vaya a estar bien, pero cuando hay mucha carga de trabajo, la atención puede ser superficial en lugar de intensiva y hay que tenerlo en cuenta.
El estar con otros animales de diferentes especies también puede influir en la integridad de tu loro, por lo que te recomiendo que antes de dejarle preguntes y veas dónde va a estar tu lorito. Comprueba que el lugar esté limpio, sea tranquilo y el responsable te mantenga informado durante su estancia.
En caso de escoger esta opción, NO olvides dejar las instrucciones de los cuidados que necesita tu lorito, para que todos los trabajadores conozcan sus cuidados especiales.
Lleva todo lo necesario para su estancia, como el pienso, semillas y algunas frutas como manzana, pera, zanahoria… Si puedes, lleva una jaula de tamaño intermedio con sus perchas. sustrato y juguetes para que se sienta tranquilo en un espacio considerable hasta que vuelvas.
A veces el tamaño de las jaulas que tienen en las guarderías es reducido para la optimización de espacio.
4. DEJARLO EN CASA Y QUE ALGUIEN LO VISITE PARA DARLE DE COMER
Es la opción que no recomiendo. Muchos dueños piensan que la opción más práctica es dejarlos en casa y pedir a un familiar, vecino o amigo que pase una vez al día para ponerles comida y agua. Aunque puede parecer una solución cómoda y suficiente, la realidad es que esta no es una alternativa recomendable si de verdad queremos cuidar del bienestar de nuestras aves.
Los loros son animales muy sociales e inteligentes. En su vida natural pasan horas interactuando con su grupo, explorando su entorno y resolviendo retos que los mantienen mentalmente activos. Dejar a un loro solo en casa, sin compañía y sin más estímulo que una visita rápida para rellenar el comedero, no solo no cubre sus necesidades, sino que puede generarles estrés, soledad y conductas indeseadas. Muchos loros en estas circunstancias desarrollan comportamientos negativos como gritos constantes, picaje o comportamientos agresivos.
Un loro necesita mucho más que comida: requiere juguetes, actividades de forrajeo y rutinas que le den seguridad. Si además ocurre una emergencia, un accidente en la jaula o un síntoma repentino de enfermedad, nadie estará allí para reaccionar a tiempo. Recuerda que pueden empeorar muy rápido si enferman.
Dejarlo solo y limitar el cuidado a una visita breve es una opción que implica demasiados riesgos.
Existen alternativas mucho más seguras y responsables, como recurrir a cuidadores especializados que puedan pasar varias horas al día con tu lorito, llevarlo a una residencia con experiencia en psitácidas, o incluso organizar el viaje para que tu loro pueda acompañarte de forma segura si el destino y las condiciones lo permiten.
Con una buena planificación y al dejar a tu loro en manos de alguien competente, podrás disfrutar de tus vacaciones con tranquilidad. Recuerda que la seguridad y felicidad de tu ave son lo más importante, y tomar estos pasos te permitirá tener unas vacaciones sin preocupaciones, sabiendo que tu compañero emplumado está bien cuidado y feliz.



